Mostrando entradas con la etiqueta Che Guevara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Che Guevara. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de octubre de 2011

Mi abuela y el Che (Por Di Bolazzo)

   Mi abuela nació en un pueblo de Galicia a principios del siglo pasado y murió en 2001. Había hecho solo primer grado en España. Vino sola a Argentina antes de la Guerra Civil Española, buscando una vida un poco más digna. Aquí encontró trabajo de sirvienta con cama adentro. Estuvo en varias casas. En una de esas la hacían dormir en el piso con una frazada y le hacían comer cualquier porquería.
   Formó su familia y en las décadas del '40 y '50 pudo tener una posición económica de clase media. Casi todas las familias argentinas mejoraron su situación en esos años gracias a las reformas del peronismo. Mi abuela tenía un rechazo visceral hacia Perón y Evita porque le recordaban el fascismo italiano. No había estudiado pero era una persona que leía todo el tiempo y con una intuición muy aguda. En mi adolescencia solía pasar horas hablando con ella en los veranos. Me hablaba de la Guerra Civil, de Mussolini que había ayudado a Franco -a quien odiaba aun más-, de la pobreza en España y acá, del peronismo, del comunismo, de su hermano, un zapatero afiliado del Partido Comunista. Fue una de las personas más sabias que conocí. Tenía la sabiduría que solo construye alguien que sufrió mucho. Un día me dijo: "Las ideas del Che solo funcionarían si todos fueran como él. Pero pocos son como él". No le presté mucha atención en ese momento, pues poco entendía sobre el tema.

   Con el tiempo fui cambiando mi visión acerca del Che y sus ideas, a medida que fui investigando y reflexionando. Cuando no conocía mucho sobre su vida tenía el prejuicio de que era una especie de terrorista alocado. Luego supe acerca de su ética -que difiere mucho de la deformación guevarista argentina que fueron ERP y Montoneros- y de su gran voluntad. Muchas veces se lo juzga con criterios de perfección que no se aplican a otras personalidades, algo que forma parte de una lucha ideológica. La vida de Guevara está documentada, hay cientos de biografías y testimonios que prueban sus virtudes, así como sus defectos y sus errores. Quizá no esté mal dejar de idealizarlo, como no está mal dejar de idealizar a cualquier persona. Digan lo que digan, es innegable que fue valiente y que actuó en correspondencia a su ética.
   Tantos años después, luego de todo lo investigado sobre Guevara, los análisis sobre la violencia política, el foquismo, el marxismo, la frase que mejor sintetiza su vida, su obra y su por momentos insensata lucha, creo que es la de mi abuela: "las ideas del Che solo funcionarían si todos fueran como él. Pero pocos son como él."
   El comunismo no es posible hoy, como no lo fue en el pasado, porque necesita de otra clase de ser humano para funcionar. "El hombre nuevo", menos egoísta, se ha escrito mucho sobre eso. Para algunos ese hombre jamás existirá; predicen que el hombre será siempre igual de egoísta, avaro y ambicioso. El argumento es que siempre fue así y que la naturaleza es inmodificable. Para otros, el hombre puede cambiar sus valores, algo que depende también de una lucha cultural y política. El argumento usado es que mientras haya existido un hombre parecido a ese "hombre nuevo", es posible que algún día la mayoría de los hombres se le parezcan.
   Personalmente, creo que el hombre puede cambiar pero que no es algo que ocurrirá necesariamente. El hombre también podría volverse más egoísta.
   Sabe Dios qué pasará.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...