martes, 6 de diciembre de 2011

3 Modos kirchneristas de ganar una discusión de pareja (Por Di Bolazzo)

   A todos nos ha pasado: nuestra pendenciera novia insiste en armar despelotes dos veces por día. Reproches por actos que nunca cometimos, venganzas por traiciones inexistentes, gritos desubicados, puteadas exageradas. El resultado es siempre algún tipo de capitulación de nuestra parte, pues las energías destructivas de ella son simplemente inagotables, mientras que uno solo espera cumplir fantasías sexuales. Por otro lado, el kirchnerismo ha generado una camada de sofistas que tomó el control de la mayoría de los medios de comunicación e impuso un estilo de discusión tan canallesco como eficaz. Hoy le enseñaremos a trasladar esta modalidad de debate a su relación de pareja. He aquí algunos tips.
1) Sea oscuro. No intente llevar la discusión hacia el camino de la claridad conceptual. Por el contrario, use palabras y frases lo más ambiguas posibles e incluya al menos 3 (tres) adjetivos por cada sustantivo. Es conveniente que prepare con antelación una lista de vocablos que puedan serle útiles en la pelea. Lo rebuscado de su discurso tendrá un efecto sorpresa esencial para ganar la lucha. Ella quedará por varios minutos pensativa tratando de encontrarle sentido a lo que usted dice. Quizá vaya en busca de un diccionario. Este tiempo de duda le permitirá  abalanzarse sobre ella cual Schoklender sobre los fondos estatales y consumar el acto sexual, dejando atrás el conflicto. Ejemplo de conversación: 
Ella: - ¿Me querés decir qué carajo hacías mirándole el culo a la verdulera, degenerado de mierda?
Usted: - Tu capciosa y malintencionada pregunta paranoide no me sorprende ni me irrita, pero no me negaré a contestarla, tal como lo amerita esta embarazosa y complicada situación mórbida. Solo una mente posmoderna, colonizada y turbada podría elaborar la impía e infausta idea destructiva de que mi yo fiel, abnegado y romántico pueda tener algún superficial y deshonesto interés inescrupuloso en pergeñar una involucionada y salvaje fornicación pseudoconsentida del ano de la provocativa y exhuberante verdulera gorila.
El presidente Obama observando las nalgas de una mujer. Utilizó el método kirchnerista para imponerse en la pelea posterior con su esposa.

2) Use la historia y la psicología para ensuciar a su enemiga. Asegúrese de conocer más o menos bien el pasado de su pareja, tanto en el aspecto político como en el sentimental. Podrá unir ambos de los modos más delirantes a través de hipótesis psicológicas ad hoc. Se trata de hacer rápidos copy-paste mentales que lleven a conclusiones que incriminen a su pareja. Las premisas que preceden a su conclusión serán todas falsas, pero esto no importará en el fragor de la batalla, pues ella tardará cierto tiempo en comprobarlo y el golpe de efecto ya habrá sido dado. Aprovechando esos instantes de duda y culpabilidad, usted la desnudará y abusará de ella. Ejemplo de conversación:
Ella: - Otra vez llegaste tarde. ¿Cómo podés ser tan hijo de puta? Seguro que te quedaste chateando con esa tilinga de Laferrere, que te debe mostrar las tetas por la camarita.
Usted: - Lamentable oir este reproche de alguien que militó en Frente Sur en el año 2004 y tuvo histeriqueos de diverso tipo con el marido de Alcira Argumedo, todo lo cual demuestra que ese alguien tiene serios problemas para arreglárselas con el Edipo, lo que lo deja a merced de la pulsión de muerte. Esta pulsión de muerte actúa igual en todos los aduladores de Pino Solanas, algo que quedó demostrado en la autodestrucción de su partido. Del mismo modo se manejan en las relaciones de pareja y vos sos una prueba clara de ello.
Busque manchas en su pasado, como haber militado en el solanismo, y úselas para sacar conclusiones incriminatorias.

3) Cúlpela de trabajar secretamente para un tercero. Cuando los tips anteriores no surtan efecto, le queda aún el recurso de poner en tela de jucio las verdaderas intenciones de su novia. Siempre puede dar vuelta las cosas y acusarla de estar actuando por encargo de alguien más. Pretenda estar ofendido por tamaña traición y jure venganza. De este modo, ella creerá que usted está perdiendo la confianza en su honestidad y hará cualquier cosa para recuperarla. Por ejemplo, mostrarle las tetas. Ejemplo de conversación:
Ella: - Pedazo de boludo, te gastaste la plata del alquiler en una guitarra acústica del orto. Ahora vamos a tener que pedir un préstamo en el Galicia para pagarlo. ¡La puta que te pariooooooooó!
Usted: - Je, je... ¿Un préstamo en el Galicia? ¿No será que la señorita está muy interesada en hacerle ganar plata a los capitales foráneos especuladores? ¿Nunca ponerse a hacer horas extras, no? Sí, si yo sé, yo sé que estás muy cerca del promotor del Galicia. ¿Le querés hacer ganar unos pesitos más? ¿Van a medias con las ganancias?

2 comentarios:

  1. Estimado: Así solo va a poder hacerlo (lo de coger, digo)con Aníbal Fernández y quizás con suerte con Débora Giorgi...
    Atte/
    PD: Algún perfume favorito de Don Amado???

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  2. Jajaaaaaa, es verdad, yo sabía que en algo yo estaba fallando. Creo que el perfume preferido de Don Amado es el que tienen los dólares guardados en cajas fuertes. Solo una corazonada, eh!

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